Casarse en la cuarta edad

Marie tenía 89 años. Sus hijas decían que estaba viejita porque ellas ya se sentían viejitas. Pero Marie no. Había enviudado hacía 10 años y todavía tenía muchos deseos que le sucedieran cosas, de sentir bajas pasiones, de viajar por el mundo. Todos los lunes por la noche asistía al club de lectura de la biblioteca de su barrio y se deleitaba descubriendo escritores nuevos. Alimento para el espíritu. Y ahí conoció a John que leía como los ángeles. Cuando él leía en voz alta a Whitman, ella entraba en delirio. Little John le decía ella, que a todo le sacaba el lado dulce. Empezaron a salir y a sus 89 primaveras, Marie se "echó novio". Una delicia, dos delicias juntas. A los 90 se casaron después de haber justificado ante el mundo, ante las hijas ecépticas de ella y los hijos enfadados de él las razones de su amor. "El amor es alimento y yo me quiero morir gorda", reía ella. Se fueron a vivir a Florida y por ahí andan todavía, de vez en cuando, porque la mayoría del tiempo están viajando... PS. Esta es una historia real.