El hueco y la hueca



El hueco pasaba sus tardes viendo los cucos* debajo de las faldas de las muchachas que pasaban a toda velocidad por su calle. Las contemplaba goloso y su deseo desmedido lo hacía cada día más grande. Tan grande se iba haciendo que se ponía cada vez más hueco. Siempre hueco pero nunca abismo. Y fue así como una tarde de lluvia pasó corriendo la hueca con sus cucos de encaje francés y el hueco -embestido de golosería- se infló lo más que pudo y se la devoró.



* Cuco: sinónimo en Colombia de panty, braga, calzón, bombacha.