Aburrirse o no aburrirse en pareja: ¡he ahí otro dilema!


De la misma manera que uno se aburre con uno mismo, se aburre con los demás. Y además de aburrirse, le echa la culpa al otro afirmando radicalmente que es EL aburrido. El asunto está en que - sin saber qué hacer con uno mismo - uno va por la vida buscando que los demás lo distraigan. Un gran porcentaje de relaciones fallidas sufre de este "mal". Si uno llega aburrido a una relación, una vez pasa la euforia normal del encuentro, el tedio vuelve a atacar. ¡Y cómo uno atrae lo que es* pues le toca una pareja tan monótona, repetitiva y quemada como uno!
Para empezar a des-aburrirse sería conveniente revisarse: hacer una lista con las aficiones y los temas que le hacen brillar los ojos, volver a hacer lo que nos gustaba y que por un motivo u otro dejamos de hacer, explorar nuevas opciones,... El desafío es personal, único e intransferible: la re-creación de la propia vida está en manos de uno. A veces alguien nos hace una invitación para explorar territorios comanches y descubrimos maravillas, pero otras veces, no. A veces lo que al otro le gusta auténticamente nos gusta a nosotros pero está visto que otras tantas, solo lo seguimos para ser aceptados... ¡y ahí nos perdemos!

En el terreno amoroso, el ideal sería que uno le metiera el hombro al tema antes de meterse con otro, pero como el amor no tiene fecha ni orden en el calendario, usualmente las cosas toca irlas resolviendo por el camino. Como gran defensora del desarrollo de la creatividad y de potenciar el cerebro (y el espíritu) humano no dejo de repetir que no hay que dejar un segundo de la existencia sin calibrar todo esto. Hace parte de la misión de vida: re-encontrarse, acordarse, crecerse, mejorarse. 

Hay una serie de actividades re-creativas que valdría la pena hacerlas en soledad, de forma tal que cuando se hagan en compañía sean realmente auténticas:
* Ir a cine solo
* Sentarse en un restaurante a comer solo
* Hacer un viaje solo
* Pasear solo
* Meterse en una clase de baile, practicar un deporte, inscribirse en un curso de... 

¿Quedó claro el concepto? ¡Solo! Y para que suene bien redundante, SOLO cuando uno pasa por experiencias de vida SOLO, es capaz de estar en plenitud con el otro, porque deja de ser un acompañante que diluye la soledad existencial para ser vivido y gozado por lo que es y no por lo que representa.

"Me cansé de estar esperando que alguien me acompañara porque empecé a perderme de eventos que me gustaban. Después de darme cuenta que por ahora no tendría novio (muchas veces uno lo sabe), decidí hacer lo que me gustaba sin esperar a nadie: mi primer gran prueba fue asistir a un concierto de Sting. ¡Lo disfruté como loca y me di cuenta que me habría arrepentido mucho de no haber asistido porque me encantó! Salí fortificada y llena de seguridad personal. ¡Y tampoco estuve tan sola porque en el concierto, el grupo que estaba junto a mi, me habló varias veces!"
Ximena, 45 años

"Soy hija única y siempre la he pasado muy mal a la hora de ir a colonias de verano en vacaciones. Pero tengo que reconocer que la última vez viví una lección muy bonita: mis padres me enviaron a Inglaterra a una de ellas. Al inicio me asusté mucho y después descubrí que varias chicas estaban en mi misma situación. Nos hicimos amigas y la pasamos genial. Hice el compromiso conmigo misma de empezar a ir sola a más eventos: es muy gratificante conocer gente nueva y no andar siempre con los mismos, que hablan de lo mismo..."
Nicoletta, 17 años

¿Qué pasa cuando una persona muy activa se cruza con una muy pasiva?
Afortunadamente el ser humano es un sistema emergente: de la interacción de dos personas nacen propiedades nuevas que solitas - aparentemente - no tenían. Yo lo llamo el efecto "bella durmiente": guardadas las proporciones, un beso puede despertar talentos que estaban dormidos porque no habíamos tenido el terreno arado para poner en práctica. El amor del otro, motiva.
Así que puede pasar de todo:
1. Que la persona alborotada mueva un poco a la otra, a la que sólo le hacía falta un poco de estímulo...
2. Que la persona apática contagie a la otra y acaben los dos viéndose series infinitas en Netflix. A veces es sosegarse, otras apagarse.
3. Que cada uno lleve su ritmo y sigan haciendo sus vidas - semi-paralelas - y generen espacios en común para encontrarse.
4. Que uno no logre sincronizarse con el ritmo del otro y acaben por separarse.
5. Que negocien y a veces vayan más rápido y otras, más lento y sigan un ritmo propio.
6. Que uno trate de cambiar al otro y acaben colgados de los pelos.
7. Que... (las posibilidades siempre son muchas en los sistemas emergentes).



A veces pasamos un rato aburrido pero eso no quiere decir que no seamos siempre
¡Sucede! Muchas veces, cuando la persona pasa un mal rato financiero, está sin trabajo y se le acabó el dinero, está des-motivado. El ejercicio vital es interesante porque es una de las las formas más aficaces que tiene la vida para hacernos trabajar sobre nuestro poder personal y trascender la materialidad. 
¿Somos fuertes, divertidos y activos porque tenemos plata? 
¿Nuestra felicidad va ligada al bolsillo? 
Cuando descubrimos que es así, es una excelente oportunidad para poner cada cosa en su sitio: felicidad y dinero no son condición sine qua non de la vida. 

Imaginándonos que tenemos una gran bola de cristal en nuestras manos para predecir el futuro en pareja, hay que auto-formularse una pregunta que parece contradictoria pero tiene la respuesta acertada:
¿Tú te aburres solo?



* Deepra Chopra
Los cuadros son autoría de Daniela Violi ®

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